El motivo medular de todo esto está en nuestra propia cultura, nosotros crecemos en un entorno que no se interesa por leer, desde pequeño se nos inculcan otras cosas. Una de las muchas razones de este fenómeno es debido a la propia cultura de masas que vivimos actualmente, basada principalmente en el culto a la imagen audiovisual, y que gracias a la gran cantidad de espectaculos y distractores que ofrece, deja poco espacio de tiempo para el ejercicio de la lectura. Tal vez uno de los pocos casos de exitos representativos de la industria editorial en los ultimos años es el de los bestsellers de autoayuda y superación personal.
Y es que es normal que la gente prefiera recurrir a otro tipo de entretenimiento si se le presenta de una foram más atractiva y seductora. Sabemos que leer es un placer indescriptible en muchos casos, sin embargo, debemos adentrarnos en la publicación para saberlo, en cambio, otros medios son presentados ante nosotros de forma más atrayente y terminan ganando nuestra aceptación. Es evidente que para que un producto se venda debe ser mostrado enforma seductora.
Está carencia de lectores propicia también que nuestros dirigentes (personas que en su mayoría no leen) cuenten con deficiencias en su accionar político. Esto queda demostrado en sus propios discursos ante los ciudadanos. De esta forma, a pesar de las múltiples campañas que muchos gobiernos emprenden cada año con el fin de impulsar la lectura, no se observa un éxito de éstas, pues quienes las anuncian no predican con el ejemplo.
Con excepción del caso español, que ha incentivado verdaderamente a las casas editoras para publicar, en algunos países latinoamericanos, como México, se ha agravado la situación, pues se ha buscado aplicar impuestos a los libros y a las editoriales que los publican, provocando un retroceso aún mayor.
El mayor problema para que la gente se ponga a leer en América Latina, es el hecho de que no se le ha otorgado ninguna utilidad primaria a la lectura, a la gente parece no serle de provecho de forma inmediata. Leer en el plano escolar se vuelve muchas veces sinonimo de obligación, es común que las lecturas acádemicas que conocen los niños y jovenes son aquellas a las que la escuela los "obliga", sin generar en un alumno la voluntad propia de buscar otras lecturas. Cuando extrañamante esto ocurre, la actividad ocupa un plano totalmente secundario, pues se lee en ela vión, cuando no se puede dormir, en el baño, en pocas palabras, cuando no se tiene otra cosa que hacer.
Incluso el ejercicio de lectura que en otros tiempos significaba el periódicocon el fin de mantenerse informado y actualizado sobre el acontecer mundial ha sido hoy sustituido en gran medida por la sintonización de noticieros televisivos. Muchos de los actuales "lectores" de periódicos han optado por la técnica de ignorar los textos y leer únicamente las cabezas de las notas.
Hola Erick, estamos por concluir las lecturas y apenas tienes dos reportes. Te sugiero que te pongas al día, pues puede repercutir en tu evaluación final. Recuerda que los reportes significan el 25 por ciento de la calificación.
ResponderEliminarSaludos
Juan Joisñe